15 dic. 2008

Libro Completo: Por mi...Por ellas...( Presentado el 26/10/06)

Y al despertar, te vi.
-

Abrí mis ojos y estabas,
los cerré y te quedabas,
estaba soñando, lo siento…
ya desperté, no te vayas.

-


Tu amor en mí se ha quedado,
espina de fuego indeleble,
mi amor en ciernes se cae,
el fuego me quema… ya es tarde.

Tu aroma en el tiempo se ha ido,
yo quise atraparlo en el aire,
que iluso al pensar que podía,
detener el fuego… con solo abrazarlo.

Ahora me abrazas de nuevo,
te tengo en mi cama dormida,
y aunque dure quizás un instante,
es de esos instantes… que duran la vida.


-


Dos lunas que se tocan,
dos estrellas cruzando,
y en este cielo de amores fugados
el calor de tu piel aquí a mi lado.
-
Un solo cuerpo fundido en el roce,
un movimiento, un compás dilatado,
el suave calor que nos acompaña,
que ilumina el cielo a donde me llevas.

Te miro a los ojos y veo tus sueños,
de tan transparentes se sienten reales,
acerco mis manos e intento tocarlos,
atravieso tu alma y siento tu llanto.

No lloras con lágrimas, sino con jadeos,
de placer extremo llevado hasta el fin,
pero no es mi cuerpo el que logra eso,
sólo estás dejándote, llevar a mi cielo.
-
Cielo y tierra
fuego y agua
tú y yo…
y qué más decir.


-


A casi dos lunares de tu boca
me encuentro esta noche,
cuando te toque los ojos
bésame y no me mires.

Que si me miras me muero
y si me muero me pierdes,
y al perderme me olvidas
y si me olvidas me muero.

-

Sólo un minuto
sólo un segundo
sólo un momento, robarte un beso.

Sólo en la tierra
sólo en la piedra
sólo en la vida, sentirte mía.

-


Tanta poesía al viento,
tantas palabras que se lleva el tiempo,
lo siento mi amor, lo siento,
el no poder decir…te quiero.


-


La progresiva desaparición de tu sonrisa
sólo puede ser indicio de tristeza,
de esas que no se cuentan
que sólo se permiten en silencio.

Caen dos lágrimas hacia el suelo,
y cada una hace un hueco,
tan profundos, que llegan a China
y allí, son tomadas por ríos.

De cada diez de mis palabras
una es buena, las otras son
besos que tiro hacia arriba,
que llegan al cielo y ya no regresan.

Si con dos palabras pudiera tenerte en mis brazos,
seguro las diría, ni un segundo esperaría,
pero como no las tengo, espero que tú me las digas
o yo las encuentre entre tantas mentiras.

-

Sólo dolor, pero porqué,
si todos tenemos una vida para vivirla,
el error fue mío, y no hubo error,
dejarse fluir y encontrarse
así quiero hacer.


-


En un súbito sonar de campanas
encuentro tu voz en el viento,
lo lamento querida, lo siento,
del amor sólo hay hoy sombras vanas.


-


Veo en tus ojos, y veo mis sueños,
no sé lo que veo, si ya no los tengo.

Me acerco a tu boca, sintiendo el aroma,
el olor de rosas, que se van muriendo.

Sentada en su trono la reina descansa,
ha sido pesado el día en el campo.

Lo que dije ayer, fue solo pretexto
lo que diga hoy, también lo va a ser.

Pero si mañana, te digo lo mismo,
tú ya no me creas, que te cuento un cuento.

Lejanas palabras, que guardo en mi mente,
cuando me dejaste, cuando me olvidaste

-

Te sueño, te pienso y luego existes
me duermo, me encierro y no logro verte,
caído, frustrado, león enjaulado,
estoy atrapado, ¿podrás liberarme?

-


En penumbras siento el sonido,
el de tus pasos perdidos,
de aquel camino de sombras,
del amor que ya se ha ido.

Salen de mí dos puñales
que se clavan en tu cuerpo,
mi mirada no te hiere
pero atraviesa tu carne.

Te abrazo en un torbellino
las ideas se van hacia el cielo,
soy instinto buscando saciarse
soy la furia buscando sosiego.

Y la calma que llega al final,
cuando somos dos cuerpos en uno,
tu cabello durmiendo en el mío
y tu sueño soñando los míos.


-

¿Cuándo nos volveremos a ver?
le dijo la luna al sol,
en el ocaso querida…
en el ocaso.


-

Lejos te veo, lejos te vas
lejos tu cuerpo y tu voz
lejos mi vida, lejos mi adiós
cerca del cielo estás tú.

Dentro del cuerpo un alma llora
por el pasado que se perdió,
mira al futuro, sus ojos sueñan
despierta helada, ya no estás tú

Si te puedo tocar, quiero hacerlo hoy
si te puedo besar, no quiero esperar
pero si hacerlo debo, seguiré de pie,
aunque el cuerpo se queme, todos llegamos…y yo llegaré.

-

Cuando cierro mis ojos
sólo a ti te veo,
pero no es un sueño
a mi lado estás.

-




Lejana tierra mía, lejana como el aire
que ya no respiro, que ya no me embriaga
con su suave aroma, de fruta serrana
con su roce fresco, de otoño que cae.

Te pienso y recuerdo, ya estás olvidada
te sueño y me duele, tenerte tan lejos
como si pudiera, entre mil espejos
recordar tu imagen, de amor desterrada.

Y en el escondite, que en el alma tengo
al cerrar mis ojos, te voy a encontrar
y un breve momento, volver a empezar
volver a saber, de donde yo vengo

-

La ocasión hace al ladrón…
y robé tu corazón.
Si amas algo, déjalo ir…
y yo miré tu partida.

Dos proverbios conocidos
dos sujetos que se quieren,
y entre nosotros un mar…
de total separación.

-



Me duelen los días que paso llorando
me duelen los campos, las flores sin vida

Me duele este cuerpo enraizado en su tierra
me duelen tus ojos, también tu partida.

Me duelen los años, que se van pasando
que como flor vieja se van marchitando.

Me duele tu risa, que ya oigo lejana
me duele tu tibia despedida al alba.

Y para terminar, de doler con letras
me duele escribir y esto así termina.

-

Una a una las palabras
del corazón van cayendo,
y formando extraños grupos
yo diría que se entienden.

Que mutuamente se ayudan
y hasta quizás se comprenden,
y que el alma se transluce
en cada oración escrita.

Cada palabra extraída
cada razón sin sentido
cada latido de tinta
cada soñar compartido
cada vivir junto a ti…
cada morir sin ti.


-

Soy tu sol y tú mi luna,
te acaricio con mis rayos
tú me arrullas con tu canto.

Tu voz ya casi no suena
tu sabor en mis labios no siento,
y de a poco tu imagen se va.

Caigo, caigo, caigo…
no sé a donde, pero voy cayendo…
me deslizo entre suaves sonidos.

-

Nunca te olvidaré…
lejos tu cuerpo se va,
fundidas tu alma y la mía.

Corazón de piedra caliza
quebradizo y gastado en el tiempo,
déjame disolver las heridas
y de llanto quedarme vacío.

-

Llámame…
sin nombrarme
háblame…
sin palabras
tócame…
sin tus manos
mírame partir…
sin adiós.

-


Lentamente el Sol desaparece
por detrás de la montaña,
y es allí, cuando me doy cuenta
que la vida terminó.

-

Las páginas en blanco, de recuerdos se llenan
amores que cubren tristezas
dolores que dejan heridas
adioses de muchas partidas
abrazos de mil reencuentros
y el color perfecto , extraño y profundo,
de la rosa roja que llevo en mi mano.

-

Quiero escribir de tus ojos
quiero escribir de tu boca
quiero escribir de tu risa… y tu forma de sentir.

Quiero escribir de tu vida
quiero acordarme de todo
quiero sentirte en mi cuerpo
quiero sentirte hoy aquí.

Quiero que estés en mi vida
quiero que estés en papel
quiero que estés en palabras
quiero que estés junto a mí.

No quiero olvidarme de nada
no quiero olvidarme de ti
no quiero saber que te has ido
saber que te has ido… sin mí.


-


Creí que todo era posible y al final descubrí, que sólo yo podía ser y sólo tú podías ser.


-

La calma que antecede la calma, no es calma,
es el dulce sabor del alma, desangrándose en las espinas.

-

Leo tus ojos y sé que me amas,
si sólo supieras lo que es el morir,
si sólo supieras lo que es el vivir,
en este cerrado y frío lugar.

No sé para qué escribo, ni para qué vivo
si nadie me lee, si nadie me quiere,
tendré que quemar mis letras y dejarme morir,
para ser leído, y al fin ser querido… y enterrado.


-



La suave sensación de la rosa
al caer sobre la arena
no deja huella,
solo una gota de dulce rocío
que se ha permitido tocar el suelo,
y al mismo momento… tocar el cielo.


-

Luna de mis noches
que ya no serán mías,
déjame llorarte
déjame olvidarte,
mi calor no te toca,
pero aún eres mía.


-


Hoy es de esos días
en que la soledad duele,
se siente tan fría la escarcha
en el corazón desierto.

Lo sientes profundo
lo sientes eterno
te golpea el pecho
y te deja herido.

Lentamente quisiera
atreverme a dejar este sitio,
pero lo sé, estoy perdido,
sin haber, lo sé, partido.


-

Mi corazón desterrado
de este cuerpo ya se ha ido,
el traidor… muy callado,
yo creo, se ha ido contigo.

En tu prisión yo me encuentro
la del querer sin tener,
sólo una llave libera,
la de olvidar, nada más.


-

Dejé las risas tempranas
y el amor por el suelo,
para olvidarme de ti
sólo jugué con miradas.

-


Mi amor se rompe en pedazos…
ya no queda nada,
sólo cristal destemplado
y un corazón mutilado.


-


Para llorar no hacen falta los ojos
sólo tenerte cerca y no decir nada,
esperando un milagro de revelación
que te muestre todo sin decir palabra.


-

Entre las hojas siento el murmullo
del caminar del perdido,
cuando llegue a su destino,
ya no habrá hojas
ni habrá un camino.

En su rostro puedo ver, el dolor y el placer,
como dos grandes amigos,
que se hermanan en silencio,
cuando se tocan se sienten
y si se alejan se mueren.

La oscuridad se acerca, y con ella el frío,
cuando salga el sol
y me alumbre el camino
llegaré hasta mi puerta
¿será al fin mi destino?


-


Que lindo ver tus ojos
al escuchar mis sonidos,
que sueño el que sería
si tú estuvieras conmigo.

Que sensación extraña
tenerte de nuevo en mis ojos,
sentir el calor de tus labios,
aunque estés lejos, estás cerca.

Si amar y sufrir son lo mismo,
quisiera sufrir para siempre,
quisiera sufrir con tu cuerpo,
tu mirada, tus gemidos.

-

Recuerdo tus ojos,
tu mirada en la mía
y palabras decías…
sin sonidos audibles
despertabas sentidos.

Distantes tus palabras
cercana tu mirada,
dime lo que quieras primero
luego bésame en silencio.

-

Otro día, otra noche
y volver a pensar en ti,
otro sueño, otra caída
y volver a sudar por ti.


-


Lejano el día que me quieras parece,
cercana la noche y cercanos tus besos
que aunque sean de sueños,
me llenan de vida y alejan la muerte.

Solo yo, sola tú, solo el destino y sola la gente,
solos los hombres y las mujeres,
pero al fin reunidos en un solo punto
la vida es un sueño, y estamos despiertos.

-

Que iluso al pensar que podía.

Pensé que podía de día
y de noche cayó mi agonía

Lejano, lejana
pierdo la ilusión temprana,
soñador y soñada
te tuve al fin esta mañana.


-


Déjame soñarte esta noche
para tenerte en mi sueño,
déjame soñarte esta noche
de nada ni nadie soy dueño.

-

No puedo decir, que pienso en ti a cada paso que doy,
pero si soñar contigo cada noche, sólo soñar…
que tomo tu mano y que tus ojos están en los míos.

-

Amor, sueño que me sueñas,
y en ese sueño me entrego
y al entregarme te tengo
y al tenerte, soy yo el sueño….

En el sueño, la libertad se siente más.


-


Sólo lo que siento…
con este brazo dormido
con la mirada cansada
con el alma en la mano
salen de mí las palabras
para encontrar su destino.

-


Me acerco a tu cuerpo, con mis manos tensas
es sólo un momento, hasta que te abrazo
y al hacerlo entiendo, que te estoy amando…
amando con suaves caricias sencillas.


-

Vuelve la risa
también el llanto,
vuelven tus labios, tu beso intacto.

Vuelve el murmullo
de tus latidos,
al recostarme, sobre tu pecho.

Vuelve ese viento
que trae aromas,
de viejos tiempos, y amores ciertos.

Vuelve la vida
vuelve la muerte,
vuelve el pasado… futuro incierto.


-



Te dije tantas palabras,
que ya no recuerdo cuándo, te dije te amo,
no todas fueron sinceras, pero tampoco mentiras,
si recordar pudiera, sólo una sola diría,
perdón, perdón querida mía.

Lejanos mis sueños, lejano mi amor
que se me ha perdido en el resplandor
de suaves matices dorados al sol
envuelto entre brumas de denso vapor.

Y encuentro tu rostro,
que me mira en silencio,
que lo dice todo
sin decirme nada,
y se va cayendo
en pedazos mi alma,
al tenerte cerca
y sentirte lejos
tan lejos, de mí.


-
Si para llegar debo dejar, dejo todo ahora, que es cuando menos tengo.


-


Loco corazón
que sueñas con todo lo que duele,
no dejes de soñar, eso también duele.
-

Locamente cuerdo escribo lo que viene
despacio palabras en espacios coloco
y rápidamente las releo atento
a ver si le encuentro un sentido a esto.
-

Loco, loco, loco, este día todo parece loco
me voy de aquí, no sé a donde, pero me voy.

Desde mañana seré otro, todos los días repito,
y cuando recuerdo, me quedo quietito,
pensando en mi vida, y en mis zapatitos.

En tu risa encuentro dos cosas, dientes y alegría,
y aún no sé cuál, me gusta más.

El misterio de tu llanto, está en el río,
que forman tus lágrimas al final del día,
y si quieres verlo, solo abre tus ojos,
y mira hacia arriba, hacia el mar del cielo.
-

Loco como el tiempo
sereno como el viento
ligero como pluma…
cae tu amor y con el la luna.


-


La caída es dura cuando hay altura,
quizás por eso me tiré antes,
elegí caer para no llegar
elegí perder para no soñar.


-

El sueño me gana, pero no me duermo,
tengo miedo de morir con mis ojos cerrados
que digan que no he vivido, o peor aún,
que crean que aún estoy vivo.

Tengo miedo de dejar mis sueños solos
sin nadie para lograrlos,
que huérfanos de protección
se vayan tan lejos,
que nadie pueda encontrarlos.

Tengo miedo del miedo
tengo miedo de ti
tengo miedo
tengo
ten…


-


La locura de correr sin sentido me mantiene lejos.


-


Libre, libre como el viento
corro por la verde pradera,
que mi imaginación construye
y mis pisadas destruyen.

Y siento detrás mío tus pasos
que me persiguen desde el silencio,
y de tanto correr no te escucho
cuando tomando mi cuello me gritas.

Déjame llegar a mi destino
ese que vislumbro a lo lejos,
que antes de caer desfallecido
quiero haber amado, haber sentido.

Y si por mí, piedad no tienes,
que no la tengan contigo,
ni los sueños, ni el camino,
así te vas despacito, por donde te has venido.


-


Las palabras solas cayeron.
Y no hubo sonrisas tibias.

El momento de ser hombre
el momento de ser niño
el querer estar vivo,
y no soñando un sueño.

El despertar de nuevo
y caminar otra vez,
sin lágrimas ni dolor.

Despertar de un sueño,
un sueño que era tu vida,
y te despiertas temblando
con los ojos mojados.

No recuerdas el sueño,
te repites en vano,
que ya todo ha terminado,
sin haber comenzado.

Ya no quieres dormir,
tus ojos aún mojados
no pueden cerrarse.

Soñando voy muriendo
lo sé, ya no me importa,
mi corazón aún late,
y con mis ojos cerrados
puedo ver tu sonrisa.
En ese sueño,
me tomas en tus brazos y caigo suavemente,
dulcemente sostenido...
me dejo ir…


-


Te vas…
te vas…
te vas…

Adiós…
adiós…
adiós…

Aunque olvidarme quisieras
ya no podrías
por toda tu vida,
tú, ya eres mía.

-

Te voy perdiendo…
lejana, distante,
me vas perdiendo…
yo ya quiero olvidarte.

-

Una mirada…
Una palabra…
Una sonrisa…
Un adiós…

tranquila
sincera
lejana
para siempre.

-

Y si te doy un poema
no pediré nada a cambio,
sólo que escuches atenta
y que te rías si quieres,
y que si llorar prefieres
que de tus ojos cansados
caigan lágrimas cual ríos,
y que me dejen helado
y que me hagan sentir
porque escribir…
no es vivir.

3 comentarios:

  1. Anónimo22/5/11

    Muy lindos versos... Felicito al autor y espero que siga publicando sus pensamientos.
    Yo pienso que uno debe amar y dar todo, mientras se pueda hay que apostar por el amor real...Pero uno debe vivirlo al maximo en el presente porque no se puede prometer amar a alguien para toda la vida porque pueden pasar muchas cosas en el camino. Pero mientras uno lo tiene hay que respetar al otro.

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  2. Anónimo13/8/11

    Bellas poesias! Gracias.

    "Buena parte del tiempo fisico con que irremediablemente contaba o remediablemente no lo hacia,
    se mal-gastó esperando sin remedio la cura a este incurable mal o mal-curable como fuere.
    Esto,que uno siente y sienten todos y ninguno.

    Qué diria lo indecible si algun dia fuese dicho, quien sabe por quien!
    Nada importante al fin, fin nada importante.
    A quien le importa?"

    " Alguien "

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  3. Anónimo29/1/12

    Felicitaciones al autor! Hermosos poemas. No hay nada mejor que poder expresar los sentimientos que salen del corazón y decir lo que uno siente; y mejor aun si son expresados por un poeta.
    Éxitos y espero la próxima publicación.
    Comparto una frase: La vida no es un problema para ser resuelto, es un misterio para ser vivido.

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